El vaso medio lleno

abril 22, 2012 at 11:27 am Deja un comentario

Optimismo, humor, creatividad, resiliencia, gratitud y perdón son algunos de los ingredientes indispensables en la “dieta” recomendada por la psicología positiva (PP), un nuevo enfoque en las ciencias de la salud que apunta a una mayor calidad de vida.

El concepto fue acuñado hace una década por el psicólogo estadounidense Martin Seligman, por entonces presidente de la Asociación Americana (estadounidense) de Psicología.

Seligman observó que la psicología tradicional había hecho mucho para combatir los trastornos mentales, 
pero no tanto para promover la salud mental. Y propuso estudiar las e­mo­ciones placenteras y las virtudes 
desde una nueva óptica y con un mé­todo científico.

“En el enfoque clásico de la psicología, lo importante era el trastorno, lo demás ya vendría. El problema era que no venía”, afirma a La Voz del Interior Alejandro Castro Solano, doctor en Psicología de la Universidad Complutense de Madrid y uno de los principales referentes de la PP en Argentina.

En ese “demás” es donde hace su irrupción esta nueva tendencia de la psicología.

“La psicología positiva es un abordaje complementario de otros más tradicionales. No se trata de una escuela consolidada, como el psicoanálisis, la psicología sistémica o la cognitiva, sino de un paraguas bajo el cual se cobijan muchas líneas teóricas que tienen en común destacar los aspectos positivos de las personas”, explica Castro Solano, quien coordinó el VI Encuentro Iberoamericano de Psicología Positiva, realizado en noviembre pasado en Buenos Aires. 
La sede del congreso fue la Universidad de Palermo (UP), la única facultad argentina que en su currícula incluye una materia específica sobre este enfoque.

Castro Solano admite que para el tratamiento de cuadros psicopatoló­gicos como esquizofrenia, psicosis, depresión o bipolaridad es conveniente que el paciente recurra primero a terapias específicas, más validadas científicamente. “Una vez que el trastorno esté disuelto, se podrán trabajar algunos elementos para mejorar la calidad de vida. Una idea base de la PP es que la ausencia de trauma no es igual a bienestar. Hay personas que superan sus trastornos pero no son felices. Para eso se empieza a trabajar con la ayuda de las intervenciones positivas”.

La caja de herramientas. La psicología positiva busca que la persona eche mano de sus recursos internos para cambiar la mirada sobre aquellos aspectos de su vida que son interpretados en forma errónea o directamente ignorados. Todo esto haciendo foco en lo positivo.

Entre las intervenciones validadas científicamente, una es registrar día a día por escrito tres cosas positivas que le pasaron al paciente, por qué y con quién. “Si se mantiene en el tiempo, aumenta el nivel de emociones positivas”, explica Castro Solano.

Otras de las intervenciones propiciadas por la PP tienen que ver con cambiar el estilo atribucional de pe­simista a optimista (el ejercicio de mirar las cosas haciéndose cargo y viendo el vaso medio lleno en lugar de medio vacío). Por ejemplo, la confección de una caja o carpeta con recuerdos que sirvan para evocar emociones positivas en momentos difíciles o la escritura de cartas de gratitud y de perdón a seres queridos son ejercicios sugeridos.

“Realizar más actos de gratitud en la vida cotidiana está comprobado que es saludable. Y otro tópico importante es el estudio de las fortalezas y virtudes de uno mismo. Se ayuda a que la persona las identifique y tome conciencia de ellas, y se realizan ejercicios para que las ponga en práctica en situaciones nuevas, por ejemplo en la pareja o el trabajo”, agrega.

¿Qué le diría, un psicólogo positivo a una persona que hace 10 ó 20 años se psicoanaliza?

“Yo le preguntaría si le fue útil el psicoanálisis y en qué le fue útil”, responde el terapeuta portugués Neto. “Y después le diría: ‘Mira cuántas cosas positivas hay en tu vida. ¿Quieres organizar conmigo un trabajo, escribir tres cosas que te hicieron feliz en este día, escribir una carta de gratitud a las personas que te rodean?’ Le diría que continúe con su psicoanálisis si le fue útil, pero trataría de que agregue algo a su experiencia”.

Fluir, esa palabra. “Deja que fluya” es una frase que ha empezado a formar parte del diccionario de nuestra vida cotidiana. ¿De qué se trata?

El psicólogo estadounidense Mihalyi Csikszentmihalyi lo definió como el estado en que la persona se encuentra completamente absorta en una actividad para su propio placer y disfrute, durante la cual el tiempo vuela. Además, esa persona utiliza sus destrezas y habilidades llevándolas hasta el extremo. Puede ser una actividad intelectual, deportiva, la ejecución de un instrumento musical… No es lo mismo que gratificarse con una comida, como un helado, por ejemplo, porque este tipo de satisfacción tiene un efecto a muy corto plazo. En cambio, los efectos del estado de flow (fluir) perduran en el tiempo.

Un psicólogo positivo también propondrá a su paciente el contacto con la naturaleza, una buena nutrición, incluso una práctica espiritual.

Durante mucho tiempo pareció que la ciencia psicológica y la espiritualidad transitaban por veredas distintas, si no opuestas. Ahora ya no existe el divorcio y se recomienda la meditación como una buena herramienta a los fines del bienestar.

La necesaria validación. “En ocasiones, es difícil distinguir la psicología positiva de un movimiento espiritual”, escribió María Prieto Ursúa, profesora del Departamento de Psicología de la Universidad Pontificia Comillas, de Madrid, en un artículo titulado “Psicología Positiva, una moda polémica”. La autora realiza varias críticas a la PP y sobre todo pone en tela de juicio su calidad científica.

El psicólogo Luis Neto, profesor de la Universidad de Lisboa y principal orador en el VI Encuentro de Psicología Positiva, reconoce que puede darse una confusión con el movimiento new age y que esto representa un peligro real para la PP. Por eso hace hincapié en la validación experimental que requiere toda especialidad de carácter científico.

“Todas estas cosas tienen por detrás una gran investigación, esa es la diferencia principal con la new age ”, asegura Castro Solano.

Además, apunta que: “En realidad, algunas cosas eran conocidas desde antes, pero ahora tienen más validez científica. Hace 20 años quien hacía meditación era un loco que estaba encerrado; hoy, en cambio, no suena raro. Está demostrado que si uno hace de la meditación un ejercicio repetido y continuado durante mucho tiempo hasta pueden cambiar los patrones cerebrales. Y lo del contacto con la naturaleza te lo decía la abuela: ‘Andate a Córdoba que tenés contacto con la montaña, el aire…’ Ahora hay estudios que demuestran que si estás más tiempo en la ciudad y menos tiempo en contacto con la naturaleza tenés más posibilidades de generar algún tipo de trastorno”.

Peligro de etnocentrismo. En su trabajo publicado en el sitiowww.infocop.es, Prieto Ursúa también hace otros cuestionamientos a la PP. En ese sentido, habla del riesgo de que una “creciente presión para ser felices y mirar siempre el lado positivo de la vida” provoque que la persona se sienta incluso peor. Además, rechaza la clasificación de las emociones en positivas y negativas y advierte sobre el peligro de importar el modelo de la “auténtica felicidad” desde Estados Unidos, sin distinciones culturales.

Castro Solano admite esto último: “Habría que adaptar algunas técnicas, mediciones e instrumentos a los contextos particulares. En China no puedo poner una carita sonriente para hablar de PP, sino que tengo que hablar de la importancia de la comunidad. En ese aspecto, sí, todavía es muy yanqui”.

Si el lector quiere “explorar en qué grado es feliz” tiene la opción de hacerlo a través del sitio web de Seligman, actual director del Centro de Psicología Positiva en la Universidad de Pensilvania. La páginawww.authentichappiness.com tiene más de dos millones de usuarios registrados y versiones en español, alemán, chino y japonés. Así como en ella se encuentra el Cuestionario de la Felicidad Auténtica, hoy también se realizan otros estudios a nivel de países, a fin de medir la dicha colectiva.

FUENTE: La Voz Temas
http://www.lavoz.com.ar/suplementos/temas/vaso-medio-lleno
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La psicología positiva en contexto Hay tres caminos que llevan a la felicidad

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